Cé,sar Acevedo, director de la cinta &lsquo,La tierra y la sombra&rsquo,, habló, de su visió,n del nuevo cine en la Semana Internacional de las Comunicaciones.
El cineasta caleñ,o Cé,sar Acevedo, director de la premiada pelí,cula &lsquo,La tierra y la sombra&rsquo,, expresó, este viernes en la VIII Semana Internacional de las Comunicaciones que para é,l lo má,s importante es contar historias humanas y despertar la emoció,n del espectador. &ldquo,Hacer cine no es só,lo pararse detrá,s de una cá,mara, requiere desafí,os como conocerse a sí, mismo e introducirse en la realidad&rdquo,, dijo en el conversatorio &lsquo,El nuevo cine&rsquo,, moderado por Á,ngel Unfried y con la participació,n de Homer Etminani y Pacho Bottí,a.
Sobre su pelí,cula, el realizador explicó, que con el paisaje siempre quiso expresar el sentimiento heroico de la gente que vive en el campo, su lucha y la fatalidad del progreso y olvido en el que se vive. Para el director de cine se debe tener en cuenta la geografí,a emocional, &ldquo,me gusta utilizar locaciones con signos de destrucció,n y muerte, exteriorizar las pasiones internas de los personajes que viven allí, como la tierra y las cenizas. Con las locaciones en esta obra quise hablar de mis orí,genes, de tantos problemas que se han naturalizado por una falsa idea de progreso, sin dejar de resaltar las cosas hermosas del campo&rdquo,, añ,adió,.
En esta misma lí,nea, Bottí,a agregó, que las locaciones son espacios que pueden ser sombra o parte del drama en una pelí,cula, no actuando como un decorado. &ldquo,Muchas pelí,culas escogen los espacios como fondos, pero tambié,n es importante que el espacio respire y que los personajes se involucren en é,l. El espacio puede ser un protagonista má,s&rdquo,, puntualizó,.
Los cineastas estuvieron de acuerdo con concluir que hacer cine no parte de un simple rodar por rodar, sino que comienza con una realidad que dicta una necesidad. El cine en ese sentido es uno de los artes má,s complejo, que tiene por reto convertir esa realidad en una obra cinematográ,fica. &ldquo,La gente no sabe qué, es cine, hay producciones que se salen de los cá,nones y lo ven como algo aburrido&rdquo,, dijo Homer Etminani.
El conversatorio, que hizo parte del cierre de la Semana Internacional de Comunicaciones, se convirtió, en un espacio en el que se expusieron los desafí,os para elegir, en una producció,n cinematográ,fica, locaciones y personajes como protagonistas del drama, reconociendo la influencia de las nuevas tecnologí,as como oportunidad para registrar má,s historias sobre una realidad que demanda cada dí,a má,s ser contada.
En relació,n con las nuevas té,cnicas digitales, los realizadores audiovisuales fueron enfá,ticos en aclarar que hay que diferencias entre el contenido cinematográ,fico hecho para la industria, con temá,ticas de entretenimiento o comercial, y el cine visto como obra de arte, donde las cifras y los recursos no pueden ser el factor que determina una buena producció,n. La nueva escuela enseñ,a a hacer cine desde equipos má,s econó,micos que presentan una nueva forma de contar.
Al respecto, Homer aclaró, que frente al nuevo cine debemos pensar en las plataformas de exhibició,n que existen. &ldquo,Hay mucho cine y no hay dó,nde mostrarse. Creo que es má,s fá,cil cuando está,s dentro de la industria comercial, pero el problema má,s grande es que la gente no sabe qué, es cine, hay producciones que se salen de los cá,nones y lo ven como aburrido, ahí, tambié,n existe un reto pedagó,gico&rdquo,, señ,aló, el cineasta.
En este sentido, Bottí,a comentó, que &ldquo,con las nuevas té,cnicas digitales en la posproducció,n pueden entrar en el cine muchas transformaciones, y por eso los realizadores tienen que estar dispuestos a que el material te vaya diciendo nuevas cosas. Sin embargo, siempre es importante mantener la idea con la cual comenzaste a rodar. Esa idea es la que mantiene la pasió,n que te lleva a no dejar un reto a mitad de camino&rdquo,.




